Aprender desde cero suele fallar por un motivo poco glamuroso: nadie te ajusta el ritmo. En una clase o en un curso masivo, el contenido avanza como un tren; si te quedas atrás, te subes como puedes.
La programación siempre ha tenido fama de ser un mundo exclusivo para genios matemáticos o para quienes comenzaron desde jóvenes. En 2025, esa percepción comienza a derrumbarse. Aprender a programar ...